Muchos padres creen que la ortodoncia es cosa de adolescentes. Sin embargo, algunos problemas de mordida se tratan mucho mejor mientras el niño está creciendo. Es lo que llamamos ortodoncia temprana o interceptiva. La Dra. Lorena Rosado, odontopediatra en nuestra clínica de Gavà, explica cuándo conviene y qué ventajas tiene.
¿Qué es la ortodoncia interceptiva?
Es un tipo de ortodoncia enfocado en guiar el crecimiento de los huesos maxilares y corregir problemas de mordida en edades tempranas, normalmente entre los 6 y los 10 años. A esa edad los huesos todavía están en desarrollo y se pueden orientar con aparatos sencillos, algo que en un adulto ya no es posible.
No se trata de alinear los dientes «para que queden bonitos», sino de corregir la base: el tamaño y la posición de los maxilares, el espacio para los dientes definitivos y los hábitos que deforman la boca.
¿A qué edad hay que revisarlo?
Recomendamos una primera revisión de ortodoncia sobre los 6 años, cuando salen los primeros molares definitivos. En esa visita valoramos si hay algún problema que convenga tratar ya o si es mejor esperar y hacer seguimiento.
Señales de que tu hijo puede necesitarla
- Dificultad para masticar o morder.
- Respiración por la boca, ronquidos o boca abierta al dormir.
- Chuparse el dedo más allá de los 5 años o uso prolongado del chupete.
- Dientes apiñados o fuera de lugar.
- Mordida cruzada: los dientes de arriba muerden por dentro de los de abajo.
- Mordida abierta: los dientes delanteros no se tocan al cerrar.
- La mandíbula de abajo muy adelantada o muy atrasada.
- Pérdida muy temprana o muy tardía de los dientes de leche.
Beneficios de empezar pronto
Muchos padres de Gavà, Castelldefels y Viladecans traen a sus hijos a nuestra clínica porque un tratamiento temprano:
- Puede evitar cirugías complejas o extracciones en el futuro.
- Acorta o simplifica la ortodoncia de la adolescencia, o incluso la evita.
- Crea espacio para que los dientes definitivos salgan bien.
- Corrige hábitos antes de que causen daños permanentes.
- Reduce el riesgo de golpes y fracturas en dientes muy adelantados.
¿Qué aparatos se usan?
Depende del problema. Los más habituales son:
- Expansores del paladar, para ensanchar un maxilar estrecho.
- Aparatos removibles que el niño se pone y se quita.
- Mantenedores de espacio cuando se pierde un diente de leche antes de tiempo.
- Aparatos para corregir hábitos como chuparse el dedo o la posición de la lengua.
En algunos casos colaboramos con otros profesionales, como logopedas u otorrinos, si el problema está relacionado con la respiración o el habla.
Un enfoque amigable
La Dra. Lorena sabe cómo tratar a los más pequeños para que se sientan seguros. La primera consulta es clave para planificar un futuro saludable para su sonrisa.
Preguntas frecuentes
¿Si hace ortodoncia de pequeño, no tendrá que llevar brackets después?
En algunos casos no. En otros hará falta una segunda fase en la adolescencia, pero suele ser más corta y sencilla.
¿Duelen los aparatos para niños?
No. Los primeros días pueden notar presión o les cuesta un poco hablar, pero se adaptan enseguida.
¿Qué pasa si esperamos a que sea mayor?
Algunos problemas de hueso ya no se pueden corregir con ortodoncia cuando el crecimiento ha terminado y pueden requerir tratamientos más complejos.
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