Ves un poco de sangre al escupir la pasta o al pasar el hilo dental y piensas: «habré apretado demasiado». Es muy común, pero no es normal: las encías sanas no sangran. En nuestra clínica de Gavà vemos a diario casos que podrían haberse evitado con un diagnóstico a tiempo. Te explicamos por qué sangran las encías y qué hacer.
¿Por qué sangran las encías?
En la gran mayoría de los casos, el sangrado se debe a una inflamación causada por la placa bacteriana que se acumula en la línea de la encía. Pero hay otros factores que influyen:
- Higiene insuficiente: sobre todo entre los dientes, donde el cepillo no llega.
- Sarro: la placa endurecida solo se elimina con una limpieza profesional.
- Tabaco: ojo, porque puede ocultar el sangrado aunque la encía esté enferma.
- Cambios hormonales: embarazo, pubertad o menopausia hacen las encías más sensibles.
- Diabetes y otras enfermedades generales.
- Algunos medicamentos, como los anticoagulantes.
- Cepillado demasiado fuerte o con un cepillo duro.
Gingivitis o periodontitis: ¿cómo saber qué tengo?
La gingivitis es la etapa inicial: la encía está roja, inflamada y sangra, pero el hueso está intacto. Es reversible.
Si no se trata, puede avanzar a periodontitis: la infección llega al hueso, las encías se retraen y los dientes pueden empezar a moverse. Aquí el daño ya no se revierte solo, aunque se puede frenar.
Desde fuera es difícil distinguirlas. En la revisión medimos las encías y, si hace falta, hacemos radiografías para saber en qué punto estás.
Qué hacer si te sangran las encías
- No dejes de cepillarte esa zona. Es un error habitual: si sangra, hay que limpiarla mejor, no menos.
- Usa un cepillo suave y cepíllate al menos dos veces al día, con movimientos cortos y sin apretar.
- Limpia entre los dientes a diario con hilo dental o cepillos interdentales.
- Si el sangrado no mejora en 1–2 semanas, pide una revisión.
Tratamiento en nuestra clínica de Gavà
Dependiendo de la gravedad:
- Gingivitis: una limpieza profesional y pautas de higiene personalizadas suelen ser suficientes para que la encía se recupere en pocas semanas.
- Periodontitis: un raspado y alisado radicular (curetaje), una limpieza más profunda por debajo de la encía con anestesia local.
No dejes que el miedo te detenga: nuestros tratamientos son suaves y efectivos.
Consejos de prevención
- Cepíllate los dientes al menos dos veces al día.
- Usa hilo dental o cepillos interdentales a diario.
- Visita al dentista cada 6 meses para una revisión y limpieza.
- Si estás embarazada, revisa tus encías: es una etapa de más riesgo.
- Si fumas, cuéntanoslo: el tabaco enmascara los síntomas.
Preguntas frecuentes
¿Es grave que me sangren las encías?
No suele ser grave si se trata pronto, pero es una señal de alarma que no conviene ignorar.
¿Me sirve un enjuague para dejar de sangrar?
Algunos ayudan de forma temporal, pero no eliminan el sarro. Sin una limpieza profesional, el problema vuelve.
¿El sangrado de encías tiene que ver con el mal aliento?
Sí, a menudo aparecen juntos, porque ambos se deben a la acumulación de bacterias.

